Medicina Folklórica

Estamos en la alborada de un nuevo milenio; vivimos una época en que el avance científico y la tecnología de punta han sido vertiginosos. Sin embargo en muchos pueblos del Perú es frecuente aún hacer uso de prácticas ancestrales de medicina folklórica y creencias como la brujería o hechicería.

            Este tema por su amplitud es imposible tratarlo en un trabajo como el presente por lo que debe ser objeto de algún estudio especial; sin embargo debido a la existencia tan arraigada y tradicional de estas prácticas, que un gran segmento  de la población conoce o practicase  se va  a describir ligeramente teniendo en cuenta lo siguiente:

  • Prácticas de Medicina Folklórica.
  • Prácticas de Brujería o Hechicería.
    • Prácticas de Medicina Folklórica.- Estas prácticas son muy comunes en nuestro medio y entre los más usuales tenemos: El mal de ojos, el chucaque, el susto, la limpia con el cuy, limpia con el sapo, arreglo de huesos y músculos y de los primeros auxilios.

A.-El mal de ojos.- Mal que afecta generalmente a los niños menores de tres años (a veces a las mascotas) cuyos síntomas genéricos son: mareos, náuseas, diarreas acompañado de fiebres que según la creencia popular es causado por la fuerte impresión de la mirada de algún extraño o persona de carácter muy fuerte. Quien le trasmite ese malestar

                        En medicina folklórica se cree que su curación se hace rezándole y haciéndole la señal de la cruz al paciente repetidas veces hasta extraer el mal. Práctica que se hace con la palma de la mano estirada y los dedos en punta. Algunas veces se utiliza una tijera también en punta o se pasa con un huevo para extraer el mal el cual se observa semicocido al romperlo y dejarlo en un depósito con agua Esta operación practica  es conocida como  “Santiguar”.

B.-El Chuchaqui.- (Chuqaqui o Chucaque). Mal que afecta generalmente a las personas vergonzosas, o tímidas de carácter débil  que se cree es ocasionado por la fuerte impresión que tuvo la persona a la hora de comer, o en alguna reunión que lo provocó una crisis de vergüenza y cuyos síntomas son: dolor de cabeza, náuseas, dolor de estómago e incluso diarreas. Su curación en medicina folklórica lo ejecutará frotando la cabeza y tirando el pelo hasta levantar el chucaque acompañado de alguna hierba mate o sales; cuando es del estómago se frota fuertemente el abdomen hasta hacerlo sonar incluyendo en estas curaciones las sales para el dolor de estómago y yerbas mates medicinales.

C.-El Susto.- Mal que afecta a los niños y algunas veces a las personas de más edad pero de carácter débil se cree que es ocasionado por la fuerte impresión de algún fenómeno natural, animal u otra circunstancia y se cree que este mal presenta como síntomas un debilitamiento general, falta de apetito, somnolencia, pesadillas y gritos, etc. Que según las prácticas de medicina folklórica se curan al pasar al paciente un terrón de alumbre en su etapa inicial  que venden en el mercado  con ese fin, luego se colocará en un fogón o brasas de carbón para al día siguiente observar en el alumbre la causa del susto y  después  ser  arrojado en algún lugar.

                   Cuando el mal está avanzado esto quiere decir que lo hayan “Robado el ánimo”. Es necesario la concurrencia de algún entendido o curioso quien como parte del tratamiento realiza ceremonias especiales en dos o tres veces según lo avanzado del mal hasta recobrar el ánimo (esto ya es parte de la hechicería)

D.-Limpia con el cuy.- Práctica muy difundida que consiste en revisión total del organismo del paciente y que se hace frotando todo el cuerpo del enfermo con un cuy tierno del sexo del paciente  y de piel clara. Frotación que termina con la muerte del animalito, práctica llamada “La Limpia”. Luego se hará el examen general correspondiente empezando a sacar la piel del animal por la cabeza y revisando anatómicamente parte por parte como una especie de “Radiografía General” coincidiendo o comparando los males y dolores del paciente con la anatomía del cuy. Finalmente el curioso o curandero dará su diagnóstico recetando las medicinas que en el caso requiere o el tratamiento conveniente (sesiones de hechicería – mesas). Algunas recetas se dan con medicinas naturales o folklóricas y científicas que incluyen cápsulas o inyecciones.

E.-Limpia con el Sapo.- Práctica que se realiza para aliviar los fuertes dolores de cabeza o neuralgias que se realizan frotando la cabeza del paciente con un sapo, hasta que la piel del animal adquiera una coloración rojiza. Luego se suelta al animal cerca de una fuente de agua y el enfermo sentirá alivio.

F.-Arreglo de Huesos y Músculos.- Es muy común escuchar las llamadas “desparramaduras”, o aflojamiento del sistema óseo y muscular que su curación se realiza mediante las acostumbradas “juntadas”, que consiste en apretar y frotar fuertemente la cintura, costillas o parte adolorida del paciente, luego se frota con algún ungüento, pomada o líquido finalmente se faja para conseguir la curación aparte de darle alguna bebida o toma en base a hierbas medicinales.

                        En torceduras, zafaduras y quebraduras de huesos hay especialistas que amarran y/o  entablillan los huesos hasta lograr su total recuperación.

G.-Primeros Auxilios.- Reiteramos que el tema es demasiado amplio y que debe ser tarea  de algún estudio especial. Sin embargo damos a conocer algunas de las prácticas más usuales en nuestro medio como:

  • Dolor de estómago y diarreas: Mates de hierbas como manzanilla, menta, toronjil, anís, ajenjo, té cargado, etc.
  • Dolor de cabeza: Limpia con el sapo, poner rodajas de papas en la cabeza, carne fresca, o amarrar la cabeza.
  • Heridas y cortes (hemorragias): Sangre de grado, charcol, líquido lechoso del piñón, del plátano, tela de araña, etc.
  • Lavar heridas: Agua de matico, yerba santa y penca sábila para la inflamación.
  • Cicatrices: Cebo de iguana.
  • Úlceras y riñones: Agua de papa rayada y no falta el llantén, cola de caballo, chicoria, uña de gato, penca sábila y otros.
    • Prácticas de Brujería y Hechicería.- Es conocido que en el Perú se ha practicado la brujería y/o hechicería desde la época precolombina y que aún en nuestro tiempo a pesar de los avances tecnológicos es común el ejercicio de estas prácticas por un gran  segmento de la población.

            En nuestro distrito existen curanderos o “Brujos”; muchos de ellos ejercen legalmente su oficio como herbolarios ,naturistas  o maestros curanderos que atienden no solamente a los creyentes del lugar y alrededores sino que por su fama adquirida atienden a clientes de otros lugares del país.

            Los chamanes, brujos o curanderos ejercen estas prácticas en sesiones especiales donde tienden sus “Mesas” con rituales que generalmente lo hacen los días martes y/o viernes. Entre las prácticas más comunes que abordaremos en  este tema tenemos: los amarres, el mal ajeno o daño, el seguimiento de pérdidas; seguir la suerte y florecimiento, los seguros y los compactos.

  1. Los Amarres.- Tal vez sea la práctica más usual y para citar un caso anecdótico y real tenemos el caso de una pareja de esposos de Macuaco (1) que en proceso de  separación  y  con acta ante el juez, acudieron al curandero “Maestro Soto” quien los reconcilió y actualmente constituyen un hogar feliz y ejemplar con propiedades y bienes varios.

  De igual manera es el caso de un próspero comerciante (1)  en Oyotún quien la novia no aceptaba sus pretensiones y requerimientos por lo que acudió al mismo maestro y que ahora forman un hogar feliz con dos hijos.

     En esta práctica, el maestro o brujo hace llamar a la pareja y en ceremonia especial tiende la llamada “mesa” que puede ser un martes o viernes, para hacer sus rituales así como tratar las curaciones y prácticas de sus pacientes propias de su de su oficio luego  aprovechando la circunstancia hace llamar a la pareja distanciada o enemistada a quienes los exorciza, luego por obra de encanto, terminan perdonándose y reconciliándose. Posteriormente les hará una baño  de florecimiento para que reine la paz y prosperidad en su hogar, haciéndolos llamar de vez en cuando para fortalecer sus vínculos terminando como asiduos creyentes y clientes del curandero quien  adquiere mayor fama.

     Otra forma de amarre, es llamando al espíritu de la pareja distanciada, haciendo uso de prendas de vestir íntimas, fotografías, rezos, muñecos, imágenes, etc. o bien se valen de terceros para darles alguna bebida o secreto terminando cuando logra ceder la pareja enemistada o distanciada, no sabiendo si se trata tal vez a la insistencia, efecto  de  la  brujería o consejos del curandero, quien hábil en el manejo de estos menesteres orienta a la pareja a mantener la unión conyugal en un clima de paz, armonía y felicidad. Todo esto tiene un valor económico.

(1) No se revelan los nombres por razones obvias.

  1. El Mal Ajeno.- Conocido también como daño. Práctica muy usual debido a la fuerte influencia en la población y al frecuente  uso de estas practicas ya  que no pueden explicarse el porque de las enfermedades consideradas como raras o malignas así como la serie de problemas constantes en el hogar, razón que la atribuyen a la mala suerte y si las cosas empeoran piensan de inmediato que es un “mal ajeno”, “daño” o maleficio ocasionado por rivales o envidiosos. Aunque efectivamente hay personas que creyentes en estas prácticas acuden a estos rituales para satisfacer su venganza, odio o rivalidad con sus enemistades.

      Cuando se producen estos casos, el maestro curandero, a sabiendas del problema que va a tratar, inmediatamente predice que algún enemigo o rival a originado estos males por causas de envidia o venganza. Ofreciendo curarlo y sanarlo por completo así como asegurarle una vida dichosa y feliz para lo cual por supuesto le cobra cierta suma de dinero. Posteriormente después de 3 ó 4 sesiones de curanderismo, según sea el avance del mal debe lograr arrancar el maleficio que originó sus males; y si lo logra por alguna coincidencia la   fama del curandero crece.

C.-Seguimiento de Pérdida de Bienes.- Cuando una persona ha sido objeto de robos continuos y no puede dar con los autores a pesar de las investigaciones del caso, lo más común es “hacerlo seguir”. Entonces el afectado acude al “maestro”, quien luego de un intercambio de preguntas procede a tender un paño en su mesa, coge sus naipes (especiales) y comienza el ritual del seguimiento que en muchos casos o tal vez por coincidencia dan con los aciertos. Así por ejemplo si en los naipes aparece un bastos negro, es porque el autor de los hechos o es moreno o está de luto, si se presenta un as de copas es porque a este individuo le gusta el licor y así va describiendo hasta identificar el autor de los hechos muchas veces por coincidencia

     Posteriormente el cliente pasará a la etapa de la tendida de mesa o sesión de curanderismo para dar mayores detalles así como identificar el lugar donde se encuentra “la prenda” y si es posible su recuperación o no. Que en caso de no aparecer comienza la siguiente etapa de venganza es decir devolver “el daño” al autor de los hechos que es un “trabajo” para el mismo hechicero.

     Lo curioso de estos casos es que por la experiencia en el ejercicio de estas prácticas y la realidad, “el maestro”  ha logrado identificar a los autores de muchos robos así como recuperar las pérdidas con lo que aumenta la creencia en estas prácticas y  la fama del curandero

D.-Seguimiento de suerte o florecimiento.- Es otra práctica común en que las personas atribuyen a los rivales como causantes de su desgracia por lo que deciden acudir “maestro” para realizar un seguimiento y cambio de mala suerte. El hechicero al escucharlo, hábil en el manejo de estos asuntos, pronostica que efectivamente su mala suerte es producida por algún enemigo pero que está en sus manos y él lo puede hacer cambiar.

      El cliente o quien acude es muy fácil de someterse a estas prácticas sobre todo en un pueblo que no tiene oportunidades de desarrollo intelectual ni tecnológico, con un nivel cultural de informática bajo, más la influencia y habilidad del curandero lo somete al cambio de su suerte con un baños de florecimiento cada uno con un estilo propio y  original

E.-Los Seguros.- Práctica complementaria a la anterior en la que el cliente finalmente lleva un seguro para su salud; fortalecimiento del vínculo conyugal, prosperidad en los negocios, seguridad y ascenso en el trabajo, etc. seguros que son otorgados después de varias sesiones o rituales que finalmente consiste en un pequeño tubito que contiene lociones, yerbas y minerales entre otras cosas que sólo el hechicero los conoce.

      Este seguro debe ser mantenido en secreto o escondido en algún lugar que no puede tener mayor efecto, pero que si  influye los consejos del “maestro curandero” quien entre sus prácticas y rituales ha logrado cambiar la mentalidad al cliente para que pueda prosperar su negocio, mantenerse en su trabajo y retener a su pareja.

F.-Los Compactos.- El ambicioso e interesado en estas prácticas u oficios termina por querer hacer lo mismo que el curandero y si desea tener éxito o dinero fácil es mucho mejor y más rápido para que haga este ritual. Por lo que el brujo le manifiesta que la única solución es compactarse, haciendo la entrega de su alma al diablo con rituales que sólo ellos conocen.

OBSERVACIÓN: Se ofrece un análisis y comentario en el capítulo sobre nivel cultural realidad y futuro.

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