Del Amor al Terruño
El ser humano por más alejado que se encuentre de su familia, de su lugar de nacimiento o de su país puede que sea fácil adaptarse al medio que le brinda ese nuevo lugar, a sus nuevas costumbres, a su idioma, etc.; pero de lo que no es fácil ni es capaz es de olvidarse. Por lo que siempre mantendrá a sus seres queridos en su recuerdo con nostalgia o alegría existiendo la tendencia a regresar y demostrar su afecto de lo que fue su origen, los días de su infancia, el amor de su familia o el hogar así como la identificación con su pueblo. Esto es el amor al terruño
Oyotún por ser un pueblo de gente dinámica, extrovertida, alegre, deportista, jovial, etc.; que ofrece un ambiente acogedor, paisajista y multicolor, son razones de fuerza que no permiten olvidarlo fácilmente. Razón por la cual es muy común que al encontrarse en algún lugar distante entre paisanos y amigos del pueblo, inmediatamente se preguntan por su “santa tierra”; haciendo remembranza de las personas de la época, de sus amigos de infancia, de las familias del lugar, etc., para sentirse finalmente reconfortados por ese sentimiento que nos une como si fuéramos miembros de una gran familia todos los hijos de este hermosos pueblo
Conforme hemos venido analizando Oyotún, no ofrece mayores perspectivas ni posibilidades de desarrollo para la juventud. Por esta razón muchas familias completas, después de cierto número de años de estadía en este lugar han preferido emigrar a otros lugares en búsqueda de un porvenir mejor para sus hijos o también por motivo de trabajo o estudios. Por tal razón en diferentes lugares de la patria y en muchos países del extranjero se encuentran distribuidos los hijos y descendientes de este hermoso pueblo; quienes siempre han demostrado su Amor al Terruño, recordándolo con afecto y ternura.
Existen pues actualmente numerosos y destacados profesionales distribuidos en diferentes lugares del país y del extranjero que sería muy loable hacerlos participar en la noble y gran tarea de lograr el desarrollo del pueblo. Objetivo que para hacerlo realidad es necesario en primer lugar la ORGANIZACIÓN, por supuesto con la intervención de las autoridades representativas del pueblo y con el único criterio de unidad y fraternidad a fin de aprovechar el talento de sus hijos:
Nuestros coterráneos se encuentran distribuidos conforme hemos dicho en diferentes lugares tales como: en Chiclayo que han constituido la asociación civil “Oyotun”, una numerosa colonia de oyotunenses residentes en Lima, en Chimbote, Cajamarca, Jaén, Bagua, Tingo María, Pucallpa, Trujillo, Chachapoyas y otros lugares del país así como numerosos paisanos se encuentran en Estados Unidos, México, Australia, Italia, España, Holanda, Brasil, Argentina, Venezuela, Colombia, Chile, etc. y otros países de exterior.
Finalmente debemos manifestar que existen numerosos ejemplos de superación de parte de nuestros paisanos y amigos que han sobresalido tales como el caso de nuestro paisano Enrique Horna Fernández, quien desde Sydney, Australia, jamás olvidó a su querido y recordado OYOTÚN, habiendo participado en el certamen literario en homenaje a Pablo Neruda en ese país, ganando el concurso con el poema “Yo Soy de Oyotún” 25 de Julio de 1996º el caso de nuestro amigo el coronel PNP Franco Durand Tenorio, hijo de modestos agricultores, quien gracias a su inquietante espíritu de superación ha logrado triunfos y respeto que hoy tiene o el caso de Magalie Yolanda Torres Delgado que triunfa en Estados Unidos y México(ver en anexo semblanzas de su autobiografía) Para no seguir mencionando otros preclaros ejemplos de superación
Transcribimos el Poema
“Yo soy de Oyotún”
Autor : Enrique Horna Fernández.
Yo soy de Oyotún Yo soy de Oyotun
de un pueblo medio serrano de la camisa blanca
medio costeño, y sombrero de paja
donde un medio día del carnaval ruidoso
me parió mi madre y serenata enamorada
gritando su amor
al mundo entero. Yo soy de Oyotun
Mi primera infancia
Yo soy de Oyotún mi más tierna relación
de calles polvorientas, con la tierra
donde los niños con la inocencia
persiguen lagartijas y la imaginación
y cuentan las estrellas,
donde la luna Oyotun esperanza forja
sonríe coqueta lucha orgullo valor aprecio
y el sol broncea familia recuerdo lagrima
el alma. Escuela de mi ser
Yo soy de Oyotún, Hoy a lo lejos
de mangos, paltas y arroces te celebro con emoción
donde los hombres aman hoy en esta casa distante
el agua y la tierra, un árbol me recuerda tu verde
donde los frutos un viento no mio
se cosechan me torno tus brisas
después de sudores y callos. Una lluvia extraña
me enjuaga la nostalgia
Yo soy de Oyotún,
del canto callejero,
del arrear toros y vacas;
del montar caballos hermosos
y burros brillantes.
